El violento líder del cartel de Sinaloa encara ahora su mayor miedo: ser juzgado en Estados Unidos. El Gobierno mexicano ha confirmado que el capo ha sido extraditado al norte, donde enfrentará varios procesos por narcotráfico y delincuencia organizada en juzgados de Texas y California. De esta manera ha culminado la relación de México con su prisionero 3192, que se convirtió en un verdadero dolor de cabeza para el Estado después de haberse fugado en dos ocasiones de prisiones de máxima seguridad.
La Secretaría de Relaciones Exteriores informó la tarde de ayer jueves que el Quinto Tribunal Colegiado en Materia Penal de la Ciudad de México negó un amparo a Guzmán Loera. La defensa del narcotraficante había elegido una estrategia legal que empantanaba la posible extradición al norte con base en amparos desde el 20 de mayo de 2016. El fallo del tribunal considera que “no fueron ni han sido vulnerados” los derechos humanos del acusado en los procedimientos.
PROCESO
En la lista de testigos que podrían sacarle los colores al capo destacan Pedro y Margarito Flores, hermanos protegidos por el Gobierno federal que en Chicago (Illinois) y otras ciudades de EEUU distribuían droga del cartel de Sinaloa y del clan Beltrán Leyva, grupos aliados hasta 2008 y luego fieros enemigos.
"Los hermanos Flores podrían ser testigos muy importantes. Eran clientes del Chapo, grabaron conversaciones con él y hasta quedaron con él personalmente", dijo a EFE en mayo de 2016, Thomas D. Shakeshaft, exfiscal del distrito Norte de Illinois y que lideró la investigación contra los Flores, que son hermanos mellizos.
En los documentos del caso, resuelto en enero de 2015 con una sentencia reducida de 14 años de cárcel para cada hermano, aparecen transcripciones de las llamadas entre el Chapo y los mellizos. "¡Mi amigo!", llama el Chapo a Pedro Flores en una de las transcripciones de las llamadas telefónicas, a las que accedió EFE y en la que el capo accede a vender 20 kilos de heroína a los mellizos a un precio de 50.000 dólares el kilo, en vez de a 55.000. En total, los Flores grabaron dos conversaciones con el Chapo, otra con su hijo y lugarteniente, Jesús Alfredo Guzmán Salazar, así como con Ismael Zambada García, "Mayo", líder junto al Chapo del cartel de Sinaloa, y con su hijo Vicente "Vicentillo" Zambada Niebla, que aguarda sentencia en una corte de Illinois.
