El Gobierno brasileño decretó ayer el despido de unos 4.600 cargos de confianza, un recorte que se hará efectivo a lo largo del primer semestre de 2017 y generará un ahorro de más de 240 millones de reales (unos 73 millones de dólares).
La mayor parte de los puestos de trabajo, unas 2.962, serán suprimidos en enero, señaló el Gobierno en el último Diario Oficial de la Unión, divulgado ayer jueves.
Para marzo está previsto eliminar otros 1.503 cargos y los restantes se postergarán hasta julio. El Ejecutivo del presidente Michel Temer también anunció la integración "temporal" de algunos organismos, como la de Secretaría de Gestión del Ministerio de Planificación y Desarrollo en la Casa Civil de la Presidencia de la República.
