Donald Trump sigue sin desvincularse de sus negocios multimillonarios a 28 días de su investidura como presidente de EE.UU., como había prometido, pese a las denuncias por posibles conflictos de intereses con sus actividades privadas y las de su familia.
El empresario neoyorquino posee un conglomerado internacional con intereses inmobiliarios en hoteles, complejos vacacionales, campos de golf, edificios y urbanizaciones y un amplio portafolio con inversiones.
