Dos libios armados secuestraron ayer un avión de la compañía Afriqiyah Airwais con 117 personas a bordo e hicieron que aterrizara en la capital de Malta, La Valetta, donde tras horas de negociación, acabaron liberando a las personas y entregándose.
El primer ministro maltés, Joseph Muscat, repasó en una rueda de prensa la evolución de esta "crisis", que comenzó cuando se notificó el desvío de un avión que había partido de la ciudad meridional libia de Sabha con destino a Trípoli, a orillas del Mediterráneo.
La aeronave, un Airbus A320, aterrizó en el aeropuerto internacional de La Valetta y permaneció durante horas sobre la pista, mientras los secuestradores retenían a los pasajeros y negociaban con las fuerzas de seguridad.
A bordo se encontraban 111 pasajeros, entre ellos 82 hombres -dos de ellos los secuestradores-, 28 mujeres y un niño y además había seis miembros de la tripulación, no siete como se había anunciado en un primer momento, aclaró Muscat en sus declaraciones.
El primer ministro informó de que a los secuestradores se les instó a liberar a todos los pasajeros antes de comenzar cualquier tipo de negociación, porque reclamaron la entrada de dos negociadores malteses en el avión, una petición que fue rechazada. "Los secuestradores lo pensaron y posteriormente aceptaron", explicó Muscat.
De esa manera, los pasajeros fueron saliendo de la aeronave en grupos, poco a poco y con aparente tranquilidad, tal y como pudo verse en la retransmisión de la televisión pública maltesa.
