El Ejército sirio proclamó ayer Alepo ciudad libre de "terroristas" tras la salida de las últimas personas de la zona sitiada del este de la urbe, mientras que los habitantes del oeste celebraron con disparos al aire la "reunificación" de la localidad.
La Comandancia Suprema de las Fuerzas Armadas Sirias declaró "el regreso de la seguridad a la localidad de Alepo tras liberarla del terrorismo y de los terroristas", en un comunicado publicado en medios de comunicación oficiales.
El Ejército consideró que esta victoria "marca un cambio estratégico y un punto crucial en la guerra contra el terrorismo", además de suponer un golpe al proyecto de los "terroristas" y sus aliados.
Afirmó, además, que este logro "será un fuerte incentivo para continuar con el cumplimiento de las misiones nacionales de acabar con el terrorismo y restablecer la seguridad y la estabilidad en todo el territorio nacional". Las Fuerzas Armadas instaron a todo aquel que lleve armas a que "aprenda la lección" y las abandone, porque, advirtieron, la lucha contra el terrorismo seguirá hasta "la liberación del último palmo del territorio".
El Ejército hizo este anuncio poco después de que la televisión oficial informara de que los últimos cuatro autobuses con evacuados de los distritos sitiados del este de Alepo habían abandonado la zona cercada y habían cruzado al barrio de Al Ramusa, bajo el control de las autoridades. En el oeste de Alepo, los disparos al aire y el ruido de las bocinas de coches inundaron las calles para celebrar la "reunificación" de la ciudad, como la describieron los habitantes de los barrios occidentales, según pudo constatar EFE.
Los tiros al aire en zonas residenciales comenzaron tras la salida de la última tanda de rebeldes del este.
Una fuente castrense en Alepo dijo a EFE que la fase final de la salida de los insurgentes y sus familias de la localidad se había completado después de que los últimos cuatro autobuses con evacuados abandonaran la población.
