El ministro de Interior, Justicia y Paz de Venezuela, Néstor Reverol, responsabilizó ayer a la oposición venezolana por los disturbios que se han presentado en las últimas horas en el país debido a la escasez de efectivo, y por los que 405 personas han sido detenidas.
Reverol aseguró que estos "actos vandálicos" fueron "orquestados y planificados por grupos de la ultraderecha venezolana" que, afirmó, contrataron "grupos generadores de violencia para que haya caos" en el estado Bolívar (sur), donde se concentran 286 personas del total de detenidos, 30 de ellos con antecedentes penales.
Explicó que un equipo de informática forense está analizando todos los rostros encontrados en los videos de seguridad de los establecimientos que fueron desmantelados para determinar responsabilidades y realizar nuevas detenciones.
El ministro detalló que entre los locales saqueados figuran 20 ventas de licores, cuatro ferreterías y ocho agencias de loterías por lo que descartó que se tratara de un problema de alimentación y subrayó su tesis de "terrorismo".
Dijo además que el cuerpo de seguridad regional fue intervenido y que unos funcionarios policiales fueron aprehendidos por participar en la ola de saqueos en esa entidad sureña que, según la mayor patronal del país, alcanzó a unos 450 locales.
Reverol dijo que en Bolívar se instaló un "estado mayor de orden interno" para vigilar desde allí la situación de orden público en todo el país que es de completa normalidad en las últimas horas, según dijo.
"Estamos creando una unidad de monitoreo y seguimiento de redes sociales con la finalidad de informar a la colectividad nacional e internacional y establecer condiciones de sosiego y paz (...) y llamar a la calma, cordura y a la paz", sumó.
