El Parlamento francés ofreció ayer, con 305 votos a favor, 239 en contra y diez abstenciones, su confianza al nuevo primer ministro, Bernard Cazeneuve, que prometió centrarse en la lucha contra el paro y la protección de los ciudadanos frente a la amenaza terrorista.
El jefe de Gobierno, que asumió el cargo el día 6, añadió que el cumplimiento de los compromisos adquiridos y la preparación del país de cara al futuro marcarán su acción en los últimos cinco meses de mandato del Ejecutivo socialista. Cazeneuve, que hizo un alegato contra los populismos en Francia, Europa y EE.UU. y las falsas promesas a la población, no estaba obligado a someterse a la votación de la Asamblea Nacional, pero quiso pasar por ese trámite ante la necesidad de actuar "con una exigencia compartida".
