El Gobierno argentino salió ayer a presionar contra el proyecto de ley de la oposición para reducir los impuestos al salario de los trabajadores y advirtió que tendrá un elevado costo fiscal, inasumible para algunas provincias, y que obligará a reformar el presupuesto y a limitar las obras públicas.
El jefe de gabinete de Mauricio Macri, Marcos Peña, aseguró que el texto elaborado por la oposición es "mentiroso".
