El Gobierno venezolano, a través de la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde), continuó ayer con los operativos de decomisos de juguetes a la distribuidora local Kreisel y aseguró que los dueños de esta empresa son "sicarios económicos".
El superintendente de Precios de Justos, William Contreras, se trasladó a unos galpones en la ciudad de Guarenas, cercana a Caracas, en lo que se encontraron más de 900.000 juguetes de 130 tipos diferentes, una existencia que fue decomisada para ser distribuida por un organismo del Estado.
"Vamos a (...) confiscar este galpón para ponerlo a la disposición de la república dado que forma parte de los ilícitos que han sido encontrados con relación a esta empresa, y ¿cuáles son los ilícitos principales? Especulación, acaparamiento, boicot, desestabilización económica", enumeró Contreras a los periodistas.
