El presidente electo de EE.UU., Donald Trump, confirmó ayer que eligió al fiscal general del estado de Oklahoma, Scott Pruitt, un escéptico del cambio climático, para liderar la Agencia de Protección Medioambiental (EPA, en inglés).
El nombramiento de Pruitt, quien ha sido, además, uno de los principales críticos de la labor de la EPA bajo el mandato del actual presidente, Barack Obama, ya había sido filtrada el miércoles 7 por miembros del equipo de transición de Trump a distintos medios de comunicación. "Durante demasiado tiempo, la Agencia de Protección Ambiental ha gastado los dólares de los contribuyentes en una agenda antienergía y fuera de control que ha destruido millones de puestos de trabajo", denunció Trump en el comunicado en el que confirmó su intención de nombrar a Pruitt para liderar la EPA.
"Mi administración cree firmemente en la protección del medioambiente y Scott Pruitt será un poderoso defensor de esa misión mientras promueve empleos, seguridad y oportunidades", prometió el presidente electo. En el mismo comunicado, Pruitt, cuyo nombramiento habrá de confirmar el Senado, afirmó que el pueblo estadounidense está "cansado" de las regulaciones "innecesarias" de la EPA establecidas durante el mandato de Obama.
Pruitt ha acusado a la EPA de exceder los límites de la Constitución a la hora de fijar regulaciones medioambientales y está considerado como una figura muy próxima a las empresas de hidrocarburos.
Organizaciones ecologistas como Sierra Club ya han advertido que poner a Pruitt al frente de la EPA es como colocar "a un pirómano a cargo de combatir incendios".
