Los ministros de Exteriores de la OTAN reafirmaron ayer sus compromisos para el próximo año con Afganistán, donde mantienen desplegada una misión de apoyo a las fuerzas de seguridad, pero reconocieron la "difícil" situación en el país tras la campaña de combate de los talibanes de este año.
"La situación en Afganistán es y permanecerá difícil y dura. Las fuerzas afganas han asumido muchas bajas", dijo el secretario general aliado, Jens Stoltenberg.
