La Corte Suprema de Brasil anuló ayer una medida cautelar que suspendía de su cargo al presidente del Senado, Renán Calheiros, por su condición de reo en un juicio por presunta corrupción, y alivió así al Gobierno del mandatario Michel Temer.
La cautelar había sido dictada el lunes 5 por uno de los miembros del tribunal, luego de que la misma corte abrió un juicio contra Calheiros, acusado de beneficiar a una empresa que, a cambio, pagaba la pensión de una hija que tiene fuera del matrimonio.
La Mesa Directiva del Senado se declaró en rebeldía, se negó a cumplir y hasta a ser notificada de la cautelar, ratificó a Renán Calheiros en su cargo y exigió un pronunciamiento del pleno de la corte, que ayer decidió anular la medida por seis votos contra tres.
Sin embargo, en forma unánime, e incluso quienes votaron por mantener en el cargo a Calheiros, los magistrados condenaron esa actitud de la Mesa Directiva, que llegaron a calificar como una "afronta al Poder Judicial" y un "peligroso" precedente.
La cautelar anulada fue justificada por su autor, Marco Aurelio Mello, en el hecho de que el cargo que ocupa Calheiros está en la línea sucesoria de la Presidencia de Brasil y la Constitución prohíbe que un procesado en un juicio penal la ejerza.
No obstante, la opinión de la mayoría de los magistrados fue que Calheiros puede continuar al frente del Senado y que solo sería impedido de asumir la Presidencia en ausencia del mandatario, lo que eventualmente pudiera ocurrir pues su cargo le sigue en la línea sucesoria al jefe de la Cámara de Diputados.
La decisión de la corte supone un alivio para el Gobierno de Michel Temer, que había manifestado su "preocupación" frente a un cambio en la presidencia del Senado en momentos en que las cámaras legislativas deben votar importantes medidas del impopular ajuste fiscal que ha propuesto para atajar la crisis económica del país.
