Los ataques contra inmigrantes, hispanos, afroamericanos, musulmanes, judíos y homosexuales se han disparado en EE.UU. desde la victoria electoral de Donald Trump, según varias organizaciones que ayer pidieron al presidente electo que actúe para frenar esa corriente de ofensas cometidas "en su nombre".
En los diez días siguientes a las elecciones del 8 de noviembre se registraron al menos 867 incidentes y crímenes de odio contra minorías en todo el país, según un informe presentado ayer por el Southern Poverty Law Center (SPLC), un grupo independiente que vigila casos de extremismo. "El señor Trump dice estar sorprendido de que su elección haya desatado un torrente de odio en todo el país, pero no debería estarlo. Es el resultado predecible de su campaña", dijo el presidente de SPLC, Richard Cohen.
