Otto, que en las últimas horas se convirtió en huracán, tuvo ayer en alerta máxima a Colombia y Centroamérica tras causar cuatro muertes en Panamá y dejar centenares de desplazados y fuertes inundaciones.
En su último boletín del Centro Nacional de Huracanes (CNH) de EE.UU. informó que Otto se convirtió en huracán al alcanzar unos vientos máximos sostenidos de 75 millas por hora (120 km/h) en su camino hacia Costa Rica y Nicaragua.
Según las proyecciones de CNH, Otto podría alcanzar la zona fronteriza entre Costa Rica y Nicaragua el jueves 24 al mediodía, para pasar al océano Pacífico en las horas siguientes.
El arribo de Otto a Panamá, cuando aún era tormenta, causó que el gobierno decrete una alerta roja para las costas del Caribe y amarilla para el resto del país, donde ya se reportan cuatro muertos, un desaparecido y daños a decenas de viviendas.
Entre las víctimas está un menor de edad que falleció dentro de un vehículo después de que un árbol cayó encima, el lunes 21 se halló el cadáver de una niña de 14 años que fue arrastrada por un río, y se encontraron los restos de una pareja que murió cuando su casa quedó destruida después de un deslizamiento.
A causa de las fuertes lluvias, las Autoridades del Canal de Panamá decidieron abrir las 14 compuertas de la represa de Gatún para disminuir el nivel de las aguas y no afectar las operaciones de la vía acuática.
Además, el aeropuerto internacional de Tocumen, el principal de Panamá, presenta un retraso en sus operaciones de hasta 45 minutos debido a las lluvias por el coletazo de Otto.
En Costa Rica se emitió la alerta roja en la parte norte del Caribe y la orden de evacuación por Otto que ya deja 135 poblaciones afectadas y daños en algunas carreteras en el sur, donde se contabilizan al menos 613 personas en albergues.
