Varios miles de trabajadores públicos chilenos marcharon ayer por el centro de Santiago, en una nueva manifestación en demanda de mejoras salariales, en el marco de una huelga que se extiende ya por tres semanas y que ha causado problemas en diversos servicios estatales.
Unas 20.000 personas, según los convocantes, desfilaron por la Alameda Bernardo O'Higgins, la principal avenida de Santiago, jalonada de toneladas de basura que se acumula a causa de la huelga. "Se trata de una marcha muy contundente, una gran movilización de la gente ante la intransigencia del Gobierno", dijo a Bárbara Figueroa, presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT).
A la demanda de un aumento salarial del 7 %, más algunos beneficios complementarios, el Gobierno respondió con una oferta del 3,2 %.
