Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) trabajaron ayer en las conclusiones secundarias de su Décima Conferencia Nacional y se apresta para la jornada histórica que se vivirá mañana cuando se espera que sus bases ratifiquen el acuerdo de paz alcanzado con el Gobierno.
Esa decisión será clave para poner fin a más de medio siglo de conflicto armado y trazar el camino para convertirse en un partido político después de medio siglo de lucha armada.
Según pudo saber EFE, de la conferencia saldrá la instrucción de hacer un congreso en el que ese "partido o movimiento" quedará oficialmente configurado con sus mandos al frente y su ideario puesto sobre el papel. Hasta el momento, en los debates de la conferencia se habían mencionado varios nombres, pero el que cobra más fuerza es el de Movimiento Bolivariano por una Nueva Colombia, lo que haría que las FARC pierdan sus siglas históricas.
Ese nombre incluso apareció esta madrugada en un cartel colocado en una de las construcciones temporales del campamento guerrillero instalado en El Diamante, una zona remota de los Llanos del Yarí, entre los departamentos del Meta y Caquetá, donde se lleva a cabo la Décima Conferencia Nacional.
Entre tanto, se vive "un día decisivo", según explicó Luis Antonio Losada, alias "Carlos Antonio Lozada", uno de los dirigentes guerrilleros.
