Donald Trump revocará la reapertura de relaciones diplomáticas entre EE.UU. y Cuba si gana la presidencia en las elecciones de noviembre. El candidato republicano defendió ayer que solo mantendría la política exterior actual si La Habana “cumple con las demandas de libertad religiosa y política para todos los cubanos”.
“El próximo presidente puede cambiar esa política y eso es lo que voy a hacer salvo que el régimen de Castro esté a la altura de nuestras demandas”, aseguró Trump durante un discurso en Miami.
El aspirante se encuentra en Florida donde reside una mayor población de inmigrantes de origen cubano y allí intenta consolidar sus opciones de vencer en el Estado, considerado clave para llegar a la Casa Blanca.
“Con cada una de nuestras políticas vamos a dar oportunidades, prosperidad y seguridad a todos los estadounidenses”, dijo el candidato republicano.
“Y también vamos a apoyar al pueblo cubano en su lucha contra la opresión comunista. El pacto de Obama solo beneficia al régimen Castro”, dijo.
La promesa de Trump, contrasta con su postura en el pasado. En marzo de este año, se declaró dispuesto a abrir uno de sus hoteles en la isla durante una entrevista en CNN.
“Yo lo haría, en el momento adecuado y cuando tengamos permiso para hacerlo. Ahora mismo, no podemos”, afirmó.
