El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, acudió ayer al funeral de Anibal Chávez, hermano del fallecido presidente Hugo Chávez y alcalde de la ciudad de Sabaneta, y expresó su dolor por "despedir a un camarada", en "otra emboscada" de la vida.
"Hemos venido a transmitir la solidaridad de todo el pueblo revolucionario a la familia Chávez Frías, y al pueblo de Sabaneta de Barinas en esta hora siempre dolorosa, siempre sorpresiva cuando otra emboscada de la vida se ha llevado a un hombre bueno", dijo Maduro durante la capilla ardiente del fallecido alcalde en su ciudad natal, en el occidente del país.
Maduro, rodeado de los familiares del fallecido pidió: "sigamos siendo la alegría de la vida, la creación en lucha permanente contra la tristeza y la muerte", porque, dijo, "la muerte no existe si todos asumimos el espíritu del que despedimos y seguimos viviendo por ellos, y haciendo por ellos, y amando por ellos", dijo.
