Miles de docentes del sector público de Panamá marcharon ayer hasta la Contraloría General, en la capital, para exigir que se respete el derecho a huelga, en el segundo día del paro nacional de 72 horas prorrogables decretado el lunesm 18 en reclamo de mejoras al salario y al presupuesto de la educación.
"La Contraloría está fiscalizando las escuelas. Es una forma de amedrentar al educador, es antidemocrático, la Constitución establece que tenemos derecho a huelga", dijo a EFE el dirigente sindical Eric Pinto.
El Ministerio de Educación dijo el lunes que solicitó a la Contraloría General fiscalizar desde este martes la asistencia de los docentes a los planteles, y anunció que los que acudan a dar clases recibirán una bonificación como "reconocimiento", sin precisar cifras.
El Gobierno anunció la suspensión de las negociaciones con los sindicatos docentes mientras éstos mantengan la medida fuerza, que además es rechazada por el sector privado y asociaciones de padres.
