El presidente de EE.UU., Barack Obama, cerró ayer su última cumbre de la OTAN sin poder completar la retirada en Afganistán ni mejorar las relaciones de la Alianza con Rusia, como se propuso al comenzar su mandato, pero defendió que la estrategia militar de su país ha mejorado desde que llegó al poder.
El papel de Obama, que abandonará el poder en enero de 2017, estuvo marcado por la salida del Reino Unido de la UE, las acciones de Rusia en Ucrania, las amenazas yihadistas y otras.
