Las víctimas mortales del atentado suicida con coche bomba que tuvo lugar en la madrugada del domingo 3 en una zona comercial del centro de Bagdad aumentó a 292, mientras que los heridos rondan los 200, informó ayer la ministra iraquí de Sanidad, Adila Hamud.
En un comunicado, la ministra añadió que las autoridades iraquíes han entregado los cadáveres de 115 personas a sus familias, mientras que se sigue sin conocer la identidad de otras 177.
La mayoría de los heridos se han recuperado y han abandonado los hospitales, donde solo permanecen 23 de ellos, añadió la nota.
Hamud pidió a las familias de las víctimas acudir al Instituto Forense iraquí para hacerse exámenes de ADN, con el objetivo de acelerar las medidas de entrega de los cadáveres a sus familias.
