El Ejército israelí mantuvo ayer bloqueada la localidad cisjordana de Yatta, de la que salieron los autores del atentado del día 8 en Tel Aviv en el que murieron cuatro personas, pero permitió la entrada de palestinos a Jerusalén por el Ramadán a pesar del cierre de pasos.
Yatta, una ciudad de unos 50.000 habitantes en el extremo sur del territorio ocupado de Cisjordania, seguía ayer con las entradas taponadas, donde eran visibles grandes bloques de hormigón, piedras y otros.
