Cientos de estudiantes y policías se enfrentaron ayer durante más de cuatro horas en el centro de Santiago luego que las fuerzas del orden impidieron que los jóvenes concretaran una marcha cuyo recorrido no estaba autorizado por el Gobierno.
Al cabo de los incidentes la Policía no informó sobre el número de detenidos o de lesionados en los disturbios que se extendieron por todo el centro de la capital chilena incluido el tradicional cerro Santa Lucía, hasta cuyas alturas decenas de motoristas policiales persiguieron a grupos de jóvenes que trataron de hacerse fuertes en el lugar. Apenas los estudiantes comenzaron a congregarse en la céntrica Plaza Italia para iniciar la movilización, que debía discurrir por la Alameda
Bernardo O'Higgins, la principal avenida de la capital chilena, la Policía cargó contra ellos para dispersarlos.
La marcha supone la continuación de varias protestas.
