Más de 60.000 presos han muerto en las cárceles y centros de detención sirias por torturas y privación de alimentos y medicinas desde marzo de 2011, cuando comenzaron las protestas que derivaron en el actual conflicto, según informó ayer el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
La ONG explicó en un comunicado que obtuvo estos datos de fuentes de los órganos de seguridad del régimen sirio, entre ellos los servicios secretos aéreos y la Seguridad del Estado.
