Solo el 75 % de los estudiantes de las zonas más afectadas por el terremoto que golpeó en abril la costa norte de Ecuador se incorporó ayer a las clases, tres semanas después del sismo, que causó daños a 560 escuelas, 166 de ellas con afectación media y grave, según fuentes oficiales.
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, dijo en Jaramijó (provincia de Manabí, noroeste) que 88 escuelas se desplomaron por efecto del temblor que, con una magnitud de 7,8 en la escala de Richter, sacudió con mayor intensidad la provincia de Manabí y el sur de la de Esmeraldas.
La región Costa de Ecuador abrió la pasada semana el curso escolar, que se demoró hasta hoy en las zonas de mayor impacto del terremoto, donde el mandatario dio inicio oficial a las actividades con la inauguración de una unidad educativa en el cantón de Jaramijó.
Correa confió en que progresivamente retomen la actividad educativa todos los estudiantes y en que el 4 de julio todos los alumnos estén de nuevo en sus aulas.
Anunció que se instalarán 25 unidades educativas móviles prefabricadas que acogerán hasta 75.000 alumnos de la provincia de Manabí.
