La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, llamó ayer viernes a los pescadores artesanales del archipiélago de Chiloé a continuar el diálogo, poner fin a los bloqueos que impiden abastecer a la isla con alimentos y combustibles y aceptar la última oferta de ayuda económica del Gobierno.
La comunidad de Chiloé está en pie de guerra por lo que consideran un trato discriminatorio por el bajo monto de la ayuda oficial ofrecida de 150.000 pesos (unos 222 dólares) mensuales para 5.000 pescadores artesanales y sus familias que no pueden sacar mariscos del mar por la proliferación de algas tóxicas. Los dirigentes afirman que son 7.000 los grupos familiares sin ingresos.
Los bloqueos se tradujeron en el faltante de víveres y combustibles traídos desde el continente.
