Entre quienes donan víveres, los que recolectan vituallas, los que regalan material para construcción, quienes sirven de canales de información y hasta quienes han abierto las puertas de sus hogares a damnificados, la solidaridad ha sido un bálsamo para tratar de curar las heridas del terremoto en Ecuador.
El terremoto de magnitud 7,8 que sacudió zonas del norte de la costa de Ecuador el 16 de abril, ha dejado hasta el momento 655 fallecidos y miles de damnificados.
