El primer ministro británico, David Cameron, aseguró ayer, tras reunirse en Londres con el presidente estadounidense, Barack Obama, que el Reino Unido y Estados Unidos continuarán con sus esfuerzos para "derrotar y degradar" al Estado Islámico (EI) en Siria e Irak .
En una rueda de prensa conjunta, el jefe del Gobierno británico aludió a los avances hechos por la coalición internacional, que bombardea posiciones del grupo extremista en ambos países.
"Más de 25.000 combatientes de Dáesh (como también se conoce al EI) han muerto -unos 600 el último mes-, siendo el número estimado de combatientes (del grupo) el más bajo en dos años", declaró Cameron.
El líder conservador también señaló que las fuerzas de seguridad iraquíes están "progresivamente echando a Dáesh de su territorio" y esta misma semana, recordó, les han expulsado de la localidad de Hit.
"En Siria, nuestros socios han liberado las áreas kurdas del noroeste, y cortado la ruta principal entre Al Raqa y Mosul", añadió.
UNIDAD
Cameron y Obama subrayaron durante la rueda de prensa la fortaleza de la "relación especial" entre los dos países, que les ha permitido afrontar desafíos como la lucha contra el EI y la situación en Libia, así como impulsar sanciones contra Irán y Rusia, por su intervención en Ucrania.
Ambos líderes analizaron también en el encuentro cómo la OTAN podría ayudar a resolver la crisis de refugiados en Europa, según detalló el jefe del Gobierno de Londres.
"Tenemos que romper el modelo de negocio de los traficantes de personas", declaró.
