Un Boeing 737-800 de la compañía Flydubai con 62 personas a bordo, entre ellas dos españoles y una colombiana, se deshizo en pedazos al estrellarse ayer en la madrugada en el aeropuerto de Rostov del Don después de pasarse dos horas y media dando vueltas sobre esa ciudad del sur de Rusia.
"El avión debía aterrizar ", explicó la portavoz del Ministerio de Situaciones de Emergencias ruso, Oxana Kovrízhnaya, "pero debido a las malas condiciones meteorológicas estuvo sobrevolando Rostov del Don la fatídica hora a la que se precipitó súbitamente contra el suelo.
La compañía procedente de los Emiratos Árabes Unidos, pese a reconocer en un primer momento que no es habitual permanecer tanto tiempo en el aire sin pedir tierra en otro aeropuerto, justificó poco después la decisión del piloto al señalar que la pista de Rostov del Don seguía abierta y podía acoger a la aeronave.
Mientras, la mayoría de los expertos rusos consultados por medios de este país han señalado que las pésimas condiciones meteorológicas –densa niebla, lluvia incesante y rachas de viento lateral de hasta 16 metros por segundo– aconsejaban desviar el vuelo a otra ciudad.
