A menos de una semana de la visita del presidente de EE.UU., Barack Obama, Cuba acelera los preparativos para un histórico acontecimiento que ya ha comenzado a alterar el día a día de La Habana, donde se centrará la agenda del mandatario cuyos detalles todavía no se han hecho públicos.
Obama aterrizará el domingo 20 en La Habana, afanada desde hace días en un visible trajín de obras y reparaciones en calles, avenidas, hoteles, monumentos y edificios de una ciudad que además no para de recibir turistas atraídos por la "cubamanía" que ha desatado el deshielo con EE.UU. y la apertura internacional de la isla.
Al igual que en 2015, Cuba va este año camino de batir nuevo récord de llegada de visitantes extranjeros y ya ha recibido un millón en lo que va de 2016, lo que representa un crecimiento del 14,6 % respecto al mismo periodo del año anterior.
Los principales hoteles de La Habana están de bote en bote y con la presión añadida de acoger en los próximos días a la numerosa comitiva que se desplazará a la isla con motivo de la visita de Obama, a la que se sumarán más de 20 congresistas de Estados Unidos, empresarios de ese país y cientos de periodistas de todo el mundo para cubrir esta actividad.
