Los gobiernos de América Latina y el Caribe no solo fracasan en prevenir y erradicar la violencia machista, sino que propician una "violencia institucional" contra las mujeres, denunció ayer Amnistía Internacional.
Según un informe publicado ayer por la sección americana de Amnistía Internacional (AI), la violencia contra la mujer no va a desaparecer en América Latina y el Caribe si no cambian las leyes y las políticas y prácticas públicas discriminatorias en el campo de la salud sexual y reproductiva.
En el estudio titulado "El Estado como catalizador de la violencia contra las mujeres" AI expone cómo la regulación de la sexualidad y la reproducción femeninas, sobre todo a través de la penalización del aborto, evidencia de la manera más clara "los estereotipos y sesgos por género" y sirve para imponer a las mujeres de la región las ideas dominantes sobre su papel en la sociedad.
"Esas normas -dice el informe- no solo violan varios derechos humanos, también generan violencia contra las mujeres y constituyen tortura u otros tratos crueles, inhumanos y degradantes". El informe tiene siete protagonistas, Rosaura de República Dominicana, Tania de Chile, Teodora de El Salvador, Mónica de Argentina, Michelle de México, Mainumby de Paraguay y Esperanza de Perú, y también trata el caso de Uruguay, donde el aborto está despenalizado, pero el ejercicio de ese derecho se ve limitado por la objeción de conciencia y algunas normas judiciales.
La penalización del aborto, que en algunos países de la región sigue siendo un "delito" en todos los casos y en la mayoría está prohibido salvo en muy limitadas circunstancias, es un tema dominante en el informe.
Pero también trata de las esterilizaciones a la fuerza, de la mala atención sanitaria y del limitado acceso a la justicia y a la reparación por atropellos que tienen la mayoría de las mujeres.
El caso de Mainumby, una niña de 10 años que quedó embarazada a causa de una violación, supuestamente de un familiar, y fue obligada a dar a luz en Paraguay, tuvo gran repercusión internacional. También el caso de la salvadoreña Teodora es dramático. Aunque alegó que se trató de un aborto natural fue condenada a 30 años de cárcel por abortar y está en prisión desde 2007. El informe destaca algunos tristes récords de América Latina y el Caribe en materia de salud sexual y reproductiva: más de la mitad de los embarazos no son planeados, un porcentaje que se mantiene invariable desde 1985, y según estimaciones es la región del mundo con un mayor porcentaje de abortos inseguros.
La brecha laboral entre hombres y mujeres se redujo poco en 20 años
La brecha laboral entre hombres y mujeres apenas se ha reducido en un 0,6 % en 20 años, reveló ayer la Organización Internacional del Trabajo (OIT), al precisar que la proporción de empleo femenino con respecto a la población mundial fue del 49,6 % en 2015.
Ello en comparación con el 76 % en el caso de los hombres, precisó la entidad en un informe sobre la situación de las mujeres en el trabajo presentado en la víspera del Día Internacional de la Mujer.
"Las oportunidades de las mujeres para participar en el mercado de trabajo son un 27 % menores que las de los hombres", resumió el director adjunto del Departamento de Investigación de la OIT, Lawrence Johnson. De los datos se concluye que se ha avanzado poco en reducir las desigualdades entre hombres y mujeres cuando se trata de encontrar un empleo y quedarse en él, a pesar de que en el periodo estudiado (1995-2015) el nivel educativo de las mujeres ha aumentado.
