Al menos, 65 combatientes del grupo yihadista Estado Islámico (EI) murieron ayer en choques con las fuerzas gubernamentales y milicias afines en las provincias de Saladino y Ramadi, al norte y al oeste de Bagdad, respectivamente.
Una fuente de seguridad en la provincia de Saladino explicó a EFE que las tropas iraquíes, apoyadas por la milicia chií progubernamental Multitud Popular, continuaron sus avances en la zona de Al Yazira, situada al oeste de Samarra, a 40 kilómetros al sur la capital provincial Tikrit. Agregó que las fuerzas gubernamentales arrebataron amplios territorios al EI y llegaron a las orillas septentrionales del lago Al Zarzar, al oeste de Samarra.
Asimismo, cortaron las carreteras que utilizan los yihadistas para el suministro entre las provincias de Saladino y Nínive.
