Mitt Romney, candidato republicano a la Presidencia de EE.UU. en 2012, lanzó ayer un duro ataque al polémico magnate Donald Trump, favorito para lograr este año la nominación, a quien definió como un "farsante" que llevaría al país al "abismo".
Con esa embestida, Romney abanderó la revuelta de los sectores tradicionales del Partido Republicano, que plantan cara a la cada vez más evidente candidatura a la Casa Blanca de Trump, al que no ven apto para dirigir al país más poderoso del mundo.
El tono xenófobo, demagógico y divisorio de la campaña del magnate causa enorme malestar en el "establishment" republicano y ha hecho saltar las alarmas del partido ante su Convención Nacional de julio próximo, que designará al candidato a la Presidencia.
