Una mujer fue detenida ayer junto a una estación de metro del norte de Moscú cuando paseaba con la cabeza decapitada de una niña en la mano y gritando "soy una terrorista", un suceso estremecedor que ha conmocionado a los habitantes de la capital.
Según informó el comité de investigación ruso, la detenida era la niñera de una familia de ese mismo barrio que, aprovechando que los padres habían salido de casa con el hermano mayor, asesinó por la mañana a la niña de cuatro años a la que cuidaba, prendió fuego al apartamento y salió de casa.
Las primeras alarmas de que un suceso terrible había ocurrido sonaron cuando el cadáver decapitado de la menor fue descubierto por los bomberos que habían accedido al apartamento de la familia para extinguir el incendio.
