La convincente victoria de Donald Trump en Nevada, incluso entre los republicanos hispanos, le colocó ayer como el gran favorito ante el "supermartes" del 1 de marzo, cuando votarán más de diez estados de Estados Unidos.
Gran parte de esos procesos electorales se llevarán a cabo en territorios del sur y el suroeste del país.
Trump vaticinó que desempeñará un buen papel en Texas, reducto de unos de sus principales adversarios, el senador Ted Cruz, que vota el próximo martes.
Las encuestas también le dan como primera opción de voto en estados clave como Florida y Ohio, los feudos del senador Marco Rubio, su más directo rival, y John Kasich (gobernador de Ohio), respectivamente, que irán a las urnas el 15 de marzo.
Después, llegará el turno de una serie de primarias durante los meses de marzo y abril.
"Van a ser dos meses geniales", afirmó el multimillonario durante su celebración de anoche en Las Vegas (Nevada).
"Tal vez ni siquiera necesitemos los dos meses", añadió, en alusión a la posibilidad de que sus contrincantes se rindan antes y él recabe el apoyo necesario para conseguir la candidatura presidencial republicana.
Trump logró el 45,9 por ciento de apoyo en los caucus republicanos del estado de Nevada, según las cifras oficiales publicadas ayer tras completar el recuento final de votos.
