Los ministros de Exteriores de Francia y Alemania se desplazaron ayer a Kiev para tratar de ayudar al Gobierno ucraniano a superar la crisis política que vive el país, al cumplirse dos años del derrocamiento del antiguo presidente prorruso y la llegada al poder de la oposición proeuropea.
El recién nombrado titular francés, Jean-Marc Ayrault, y su colega alemán, Frank-Walter Steinmeier, volaron juntos a Kiev desde Berlín, donde instaron a Ucrania a avanzar en las reformas económicas y el cumplimiento de los planteamientos políticos de los acuerdos de Minsk llamados a poner fin al conflicto armado en el este separatista del país. La crisis de gobierno ha causado honda preocupación en los socios europeos de Ucrania, donde la semana pasada quedó rota la coalición europeísta.
