Los apagones ocasionados por la gran demanda de energía eléctrica en plena ola de calor en el verano austral continúan afectando a más de 50.000 usuarios en la ciudad de Buenos Aires, mientras crece la indignación entre los vecinos de los barrios damnificados, que piden soluciones al Gobierno local.
Según datos del gubernamental Ente Regulador de Electricidad (Enre), 17.050 titulares de la empresa concesionaria Edenor y otros 38.124 de la compañía Edesur no tenían ayer suministro eléctrico debido a cortes que afectaron sobre todo a barrios como Caballito, Almagro o Villa Crespo. Ayer en esa misma zona, se podían ver multitud de establecimientos cerrados, grandes generadores a la salida de muchos comercios que no disponían de servicio eléctrico o vecinos que iban por agua a la calle tras comprobar que las bombas de sus edificios estaban fuera de servicio.
"No se puede vivir así, bajas diez pisos por las escaleras en total oscuridad para buscar agua, aquí viven personas mayores", lamentó Juan Eibar, el encargado de un bloque de viviendas en el barrio de Caballito, quien reclamaba al Gobierno que cambie las concesionarias de energía.
