Las negociaciones de paz para Siria empezaron ayer formalmente tras la primera reunión de trabajo del mediador de la ONU con la delegación de la oposición, que se produjo tres días después de la celebrada con los enviados del gobierno y en la que se abordaron cuestiones humanitarias.
La oposición expuso ante el enviado especial de la ONU, Staffan De Mistura, sus demandas de un cese de los bombardeos del Gobierno sirio y de Rusia contra áreas civiles, de la necesidad urgente de permitir la entrada de ayuda humanitaria a las zonas sitiadas y sobre la liberación de mujeres y niños detenidos.
"Sentimos que tienen un argumento fuerte porque es la voz de los sirios la que pide esto", dijo el diplomático italo-sueco, quien reconoció que la gente en Siria "necesita ver algo concreto, aparte de una negociación dolorosa y difícil".
Esta conferencia de paz es la tercera que se realiza desde que estalló la guerra civil en Siria en 2011. De la primera, a mediados de 2012, surgió un documento conocido como "Comunicado de Ginebra" que planteaba el establecimiento de un gobierno de transición que preparase la celebración de elecciones.
La segunda conferencia de paz tuvo lugar hace exactamente dos años, pero tras sendas rondas negociadoras entre gobierno y oposición, el proceso se dio por fracasado.
De Mistura aseguró que estas conversaciones de paz serán "diferentes" a las anteriores, sea porque el sufrimiento se ha extendido y profundizado entre la poblaciónsiria, o porque cuando se decidió lanzar este nuevo proceso diplomático se prometió que, paralelamente, habría discusiones sobre un alto al fuego. "Eso no es algo que yo pueda debatir, es algo para discutir a nivel del Grupo Internacional de Apoyo a Siria", que integran diecisiete países que están involucrados de una u otra forma en la crisis siria, incluyendo las potencias que son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU.
"Estamos comenzando oficialmente las negociaciones de Ginebra, estamos realmente escuchando con atención las preocupaciones de la oposición, y mañana vamos a escuchar las preocupaciones del gobierno, mientras tanto, el reto es tener la capacidad de discutir, a un nivel diferente, el alto al fuego", declaró. Un cese de las hostilidades en Siria "sería el mensaje más fuerte para todos los sirios", subrayó. Durante su reunión con De Mistura, la delegación opositora confirmó su voluntad de hacer que las negociaciones sean exitosas, aunque recalcó que se requieren ver cambios en el terreno vinculados a la reducción de la violencia.
