Nuevos convoyes de ayuda llegaron ayer a las localidades sitiadas sirias de Madaya, Fua y Kefraya, donde hay unas 60.000 personas atrapadas en riesgo de morir de hambre después de varios meses de asedio.
El portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Siria, Pawel Krzysiek, precisó a EFE que un total de 44 camiones llegaron a Madaya, situada al noroeste de Damasco, mientras que otros 17 accedieron a Fua y Kefraya, en la provincia de Idleb.
