EFE. El Gobierno federal de Brasil despidió el año pasado a 541 funcionarios involucrados en prácticas ilegales, principalmente corrupción, según un balance divulgado ayer por la Contraloría General de la Unión.
La cifra no incluye a empleados de empresas estatales, como los gigantes Petrobras y Banco do Brasil, ni a los funcionarios de los Gobiernos regionales y municipales. De los despedidos, 447 eran empleados públicos efectivos, 53 eran jubilados.
