El Gobierno de Irak anunció ayer la "liberación total" de la ciudad de Ramadi, capital de la provincia de Al Anbar (oeste), después de una semana de combates contra el grupo terrorista Estado Islámico (EI), que la conquistó en mayo.
Las fuerzas iraquíes informaron en un comunicado con tono triunfante de "la maravillosa epopeya de la recuperación de Ramadi de las garras del odioso Daesh (acrónimo árabe del EI) y de la liberación de los barrios de la ciudad uno tras otro". La operación para recuperar el control del núcleo de la ciudad comenzó hace una semana y las tropas gubernamentales, apoyadas por la aviación nacional y de la coalición internacional liderada por Estados Unidos, han avanzado en todas las direcciones, hasta hacerse el domingo 26 con el complejo gubernamental.
Las fuerzas iraquíes continuaron ayer su labor para eliminar los artefactos explosivos plantados por el EI para frenar el avance de sus enemigos y que unos 300 fueron encontrados en los alrededores del complejo gubernamental.
Mientras, la Policía de Al Anbar se desplegó en las zonas que ya fueron limpiadas de las bombas y minas, y cuando los agentes se hayan cerciorado que los barrios son seguros, podrán comenzar a regresar las familias que huyeron tras la irrupción del EI.
La pérdida de Ramadi supone un duro golpe para el EI y permitirá a las fuerzas centrarse en la liberación de Mosul.
