Cerca de 150.000 personas seguían ayer desplazadas de sus hogares debido a las graves inundaciones registradas en zonas de Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay a causa de la crecida de los grandes ríos del cono sur americano.
Paraguay es el país más afectado, con unos 100.000 personas desplazadas de sus hogares sólo en su capital, Asunción, según dijeron ayer a EFE fuentes de la Municipalidad.
"Habría unas 80.000 personas en refugios y otras 20.000 en casas particulares. Así está distribuido el mapa que tenemos", declaró Andrés Granje, del departamento de prensa de Asunción, aunque para el Gobierno, las personas cobijadas en espacios de evacuación son 70.500.
El nivel del río Paraguay se situó ayer en 7,84 metros a su paso por Asunción y posiblemente llegará a los ocho en los próximos días, para comenzar luego un descenso, dijo a Efe Daniel Riveros, jefe de operaciones de la Secretaria de Emergencia Nacional (SEN).
La crecidas fluviales también afectan al departamento paraguayo de Ñeembucú (sur), donde hay unos 10.000 evacuados desde que hace mes y medio subiera el caudal del río Paraná, a lo que se sumó hace dos semanas la crecida del Paraguay. El Gobierno recomendó el sábado la evacuación de los 7.000 habitantes de la ciudad de Alberdi, en ese departamento, ya que el agua del Paraguay amenaza con vencer la resistencia del dique de contención fluvial y anegar la urbe, pero la mayoría de residentes ha rechazado la recomendación.
En Argentina, todos los ojos están puestos en la ciudad de Concordia (Entre Ríos), que permanece parcialmente cubierta por el agua desde hace cuatro días, cuando el río Uruguay subió más de 10 metros en cuestión de horas y rozó los 16 metros, una marca que no se registraba desde 1959.
El ministro argentino de Interior, Rogelio Frigerio, informó ayer en una rueda de prensa que hay unos 20.000 evacuados en el noreste de Argentina, de los que la mitad se localizan en Concordia. A diferencia de Paraguay, la subida de los ríos se ha frenado en Argentina y el pronóstico meteorológico favorable para los próximos días hace prever una progresiva retirada de las aguas en las seis provincias afectadas: Entre Ríos, Chaco, Corrientes, Santa Fe, Formosa y Misiones. Aún así, Frigerio advirtió de que el estado de alerta en las áreas anegadas se mantendrá.
