El presidente de EE.UU., Barack Obama, defendió ayer los progresos contra el Estado Islámico (EI), al que los ataques de la coalición internacional están golpeando "más fuerte que nunca", y dijo a los líderes del grupo yihadista que no se podrán esconder, aunque admitió que tiene que avanzar más rápido.
Obama visitó el Pentágono y celebró allí una reunión con su Consejo de Seguridad Nacional, a cuyo término habló ante los periodistas para volver a defender su estrategia contra el EI, como hizo hace ocho días a la nación en un discurso televisado.
La estrategia de Obama, que gira en torno a la coalición internacional antiyihadista formada por 65 países y a evitar una nueva intervención militar de EE.UU. al estilo de las de Irak y Afganistán, enfrenta desde hace tiempo críticas que han crecido tras los ataques terroristas de París y la matanza de la localidad californiana de San Bernardino.
"Estamos golpeando al EI más fuerte que nunca", enfatizó Obama al destacar el "gran sentido de urgencia" con el que avanza la campaña militar y reconocer, no obstante, que los "progresos" tienen que "seguir llegando más rápido" y que se trata de una "lucha difícil".
"Los líderes del EI no se pueden esconder y nuestro mensaje para ellos es simple: son los siguientes", subrayó el presidente, para quien hay que ser "implacables" y, a la vez, "inteligentes" contra el grupo, para golpearlo "con precisión".
