En vísperas del cierre de la campaña para las presidenciales argentinas, el conservador Mauricio Macri, favorito en los sondeos, aspira a sumar a los argentinos a su "revolución de alegría", mientras su rival, el peronista Daniel Scioli, apuesta por la campaña del miedo instigada desde sus filas.
El objetivo de ambos es captar el voto indeciso en una apretada carrera para las presidenciales del domingo 22.
"Yo soy la defensa de la producción y Macri es la defensa de la especulación", dijo ayer Scioli, quien acusó a su rival de buscar "devaluar, ajustar y quitar subsidios" en un diálogo con el canal A24.
"Scioli sigue con el libreto de la campaña negativa y mentirosa", replicó el postulante de la alianza opositora Cambiemos, quien rechazó que vaya a realizar una megadevaluación si gana el balotaje presidencial.
Además de la tradicional campaña de actos proselitistas, ambos desarrollan una intensa ofensiva a través de sus mensajes publicitarios y de las redes sociales.
"Quizás estén enojados con las peleas, pero conmigo es distinto. Yo soy un hombre de diálogo, como ya lo demostré en mi vida", dice el candidato oficialista en un anuncio con el que busca tomar distancia del tono confrontativo de la presidenta, Cristina Fernández, para sumar votos.
Sin embargo, en un anuncio posterior, Scioli acusa a Macri de hacer "promesas llenas de aire" para llegar a la Casa Rosada y en el debate presidencial que enfrentó a ambos el pasado domingo, para el que se preparó junto al especialista en comunicación política español Yago de Marta, reiteró sus advertencias.
Desde el Gobierno, también buscan identificar al candidato conservador con las políticas neoliberales del pasado, tanto de la última dictadura (1976-1981) como en la década de los noventa con el peronista Carlos Menem en la Presidencia (1989-1999).
"Van a despedir gente", "van a devaluar", "van a romperle el bolsillo al trabajador", augura casi a diario el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, mientras el ministro de Salud, Daniel Gollán, llama en las redes sociales a "pensar bien" el voto y vincula al candidato de Cambiemos con "los hospitales sin insumos" y un "58 % de desocupación".
