ALTO AL FUEGO
El enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, instó ayer a nuevos alto al fuego en Siria para fomentar la paz que termine con el conflicto.
Rusia anunció por primera vez que bombardeó la zona de Palmira en Siria, uno de los bastiones de los terroristas del grupo Estado Islámico (EI).
Los aviones de Rusia destruyeron una posición defensiva y baterías antiaéreas del EI en "Tadmor" –nombre de Palmira en árabe–, según un comunicado del ministerio ruso de Defensa, que dijo haber bombardeado 237 blancos "terroristas" en Siria, en los dos últimos días. La televisión siria aseguró, a principios de octubre, que la aviación rusa bombardeó al EI en Palmira y en sus alrededores, pero el ministerio ruso lo negó.
El EI, que supo aprovechar la guerra civil siria para implantarse en el país, conquistó el 21 de mayo Palmira, a unos 200 kilómetros al este de Damasco, tras haber expulsado a las fuerzas gubernamentales. Y destruyó sus tesoros arqueológicos, inscritos como Patrimonio Mundial de la Humanidad.
Los aviones rusos, en 131 salidas y en dos días, atacaron 237 objetivos en Hama (centro), Homs (centro), Latakia (oeste), Alepo (noroeste), Raqa (este), y en la región de Damasco, según el ministerio ruso.
Un cazabombardero Su-34 destruyó un campo en el que el Estado Islámico entrenaba a sus combatientes extranjeros, en las afueras de Alepo, y en Harasta, a 10 km al noreste de Damasco, la aviación de Rusia bombardeó un depósito de obuses, según la misma fuente.
En Salma, (Latakia), el ejército aseguró haber alcanzado un puesto de mando que el Frente al Nusra, la rama siria de Al Qaeda, usaba para perturbar las comunicaciones por radio de las fuerzas gubernamentales.
Rusia afirma desde el inicio de su intervención en Siria, a finales de septiembre, que sólo bombardea al Estado Islámico y a otros grupos "terroristas" a petición del régimen de Bashar al Asad.
Washington y sus aliados aseguran que los ataques rusos van dirigidos contra los rebeldes sirios en un intento de afianzar a Asad.
