Los candidatos a la Presidencia de Argentina giran al centro en un último intento por buscar el voto de los indecisos mientras la incertidumbre sobre la posibilidad de una segunda vuelta ha calentado el mercado negro y ha llevado ayer al dólar a un nuevo récord en la recta final de la campaña electoral.
A pocos días de los comicios presidenciales, el dólar cotiza en el mercado negro a 16 pesos, 70 % por encima de su cotización oficial -9,5 pesos por dólar- arrastrado por un panorama incierto sobre el resultado electoral. Pese a que el oficialista Daniel Scioli encabeza las encuestas, las proyecciones de voto no garantizan su triunfo en primera vuelta -con 45 % o 40 % y diez puntos de ventaja sobre su rival- y abren la puerta a un balotaje, el 22 de noviembre.
La escasa precisión de los principales candidatos, Scioli, el conservador Mauricio Macri (Cambiemos) y el peronista disidente Sergio Massa (Una), sobre sus planes económicos alimentan las especulaciones.
El temor a una devaluación ante el cambio de Gobierno ha alimentado el mercado negro, que floreció tras el llamado "cepo cambiario" impuesto por el Gobierno de la presidenta argentina, Cristina Fernández, a finales de 2011. "Toda la plaza está convulsionada, entrando en un stress cambiario antes de lo esperado" resumía hoy el diario económico "El Cronista".
Mientras, los tres principales candidatos aprovechan el final de la campaña, para atraer el voto indeciso, que los analistas cifran en alrededor del 10 %. Tanto Scioli como Macri y Massa han dado un giro al centro en sus estrategias electorales. "Todos van por los indecisos, por el voto útil, por el centro", opina Mariel Fornoni, de "Management and Fit".
El electorado argentino está dividido casi a partes iguales: "Hay un tercio que quiere cambiar, un tercio que quiere continuidad y un tercio que quiere algo de cambio y algo de continuidad. Por eso todos los candidatos van al centro".
