Croacia anunció ayer que coordinará con Eslovenia para reorientar a ese país a los refugiados que le llegan desde Serbia, mientras Liubliana envió ayer fuerzas policiales adicionales a la frontera croata, después de que Hungría anunció el cierre de su frontera a la medianoche.
"Desviaremos la ruta hacia Eslovenia", dijo el ministro del Interior croata, Ranko Ostojic, a la televisión pública croata HTV, en respuesta a la pregunta de cómo reaccionará el Gobierno al cierre de la frontera húngara anunciada ayer por Budapest y que comienza a regir a partir de las cero horas del sábado. Su homóloga eslovena, Vesna Györkös Znidar, ha enviado fuerzas adicionales para reforzar el control en la frontera con Croacia, informó la agencia de noticias eslovena STA.
La ministra eslovena dijo que está acordando con el país vecino puntos de entrada para los refugiados.
El primer ministro de Eslovenia, Miro Cerar, ha convocado para mañana el Consejo de Seguridad Nacional para tratar sobre la crisis de refugiados. Más de 185.000 refugiados entraron en Croacia desde que hace un mes Hungría sellara su frontera con Serbia, lo que desvió hacia Croacia. Dado que la gran mayoría de ellos no quería permanecer en Croacia sino seguir viaje a Europa occidental en busca de asilo, Zagreb les ha facilitado hasta ahora su traslado a la frontera con Hungría, desde donde continuaban hacia Austria y Alemania.
