Rusia comenzó ayer una intervención aérea en Siria en defensa del Gobierno de su aliado Bachar al Asad con el bombardeo de objetivos del grupo terrorista Estado Islámico (EI), poco después de que el presidente Vladímir Putin obtuvo la preceptiva autorización parlamentaria.
"De acuerdo con la decisión del comandante supremo de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa, Vladímir Putin, aviones de la Fuerza Aérea rusa comenzaron operaciones con bombardeos precisos contra objetivos terrestres identificados del grupo terrorista Estado Islámico en Siria", informó el Ministerio de Defensa de Rusia.
Los objetivos de estos primeros bombardeos fueron "armamento pesado, nudos de comunicación, medios de transporte y arsenales de armas, municiones y materiales explosivos pertenecientes a los terroristas del EI", según un comunicado del ministerio.
Adelantándose a las posibles críticas occidentales, el líder ruso defendió la legitimidad de la intervención rusa con el argumento de que fue solicitada por Damasco, y señaló que la operación se prolongará mientras dure la "ofensiva" del Ejército sirio contra sus enemigos.
"Nosotros no nos metemos en este conflicto de cabeza. Para empezar, apoyaremos al Ejército sirio exclusivamente en su legítima lucha contra los grupos terroristas", dijo Putin durante una reunión del Gobierno.
Las potencias occidentales no escondieron ayer sus recelos sobre los objetivos que persigue Rusia con su intervención militar en Siria, pero aseguraron que están dispuestas a cooperar si el fin es realmente acabar con los yihadistas del Estado Islámico.
La Coalición Nacional Siria (Cnfros), principal alianza opositora del país, demandó ayer a la comunidad internacional que condene los bombardeos lanzados por Rusia y que actúe para detener esa "agresión" contra los sirios.
"Queremos una clara condena de la brutalidad rusa y necesitamos protección para los civiles", dijo el presidente de la Cnfros, Jaled Joya, en una conferencia de prensa en la sede de las Naciones Unidas.
La coalición opositora reiteró que los primeros ataques lanzados hoy por aviones rusos no tuvieron como objetivo a los yihadistas del Estado Islámico (EI), tal y como asegura Rusia, sino que golpearon a población civil en la ciudad de Homs y sus alrededores.
Según Joya, los bombardeos costaron la vida a 36 civiles, cinco de ellos niños, y tuvieron lugar en áreas "totalmente libres" del EI o de otros grupos terroristas como el Frente al Nusra.
"Fueron derrotados allí hace un año", aseguró el líder opositor sobre la presencia de los yihadistas en las zonas atacadas por las fuerzas rusas.
