Casi 10.000 refugiados y migrantes entraron el viernes en Croacia en su camino hacia Europa Occidental, según el Ministerio croata del Interior, mientras que en Austria se contabilizó una cifra similar y en Hungría llegaron algo más de 8.000 exiliados.
Desde el 15 de septiembre han entrado en Croacia unos 65.000 migrantes, coincidiendo con el cierre de la frontera húngara con Serbia, lo que convirtió el territorio croata en una nueva zona de tránsito en la ruta de los Balcanes. La zona más transitada es la denominada "frontera verde" serbio-croata, un terreno llano entre los ríos Danubio y Sava, en la que se encuentran las localidades de Tovarnik, Ilok Bapska y Strosinci.
Los refugiados que llegan a Croacia son dirigidos hacia el centro de acogida en Opatovac, cerca de Tovarnik, donde después de ser registrados y descansar, son transportados en trenes y autobuses hasta la frontera de Hungría.
