Mientras Potosí enfrenta una severa escasez de agua, una inspección en las lagunas Juchuy Chaluma I y II identificó indicios de una presunta extracción irregular del recurso hídrico mediante camiones cisterna. El agua, cada vez más escasa para el abastecimiento de la población, habría sido conducida hacia puntos de carga para su posterior comercialización.
El hallazgo se produjo durante un operativo del Gobierno Autónomo Municipal de Potosí y de la Administración Autónoma para Obras Sanitarias Potosí (Aapos), cuyos funcionarios identificaron instalaciones que presuntamente permitían captar el líquido y facilitar su retiro en cisternas.
El secretario municipal Sergio Leaño informó que el agua estaría siendo comercializada por pobladores aún no identificados, quienes justificarían esta actividad bajo el argumento de los "usos y costumbres".
Según Leaño, los operadores de cisternas pagarían entre 1.000 y 1.200 Bolivianos por cada carga de 20.000 litros. "Estos carros hasta hacen cinco viajes al día", afirmó en declaraciones a El Potosí.
